martes, 22 de septiembre de 2015

GRECIA: Hay décadas donde nada pasa y semanas donde pasan décadas

No! No defiendo a Tsipras. Hizo muuuy mal firmando el memorandum. Debía haber renunciado antes de hacerlo y llamar a elecciones ahí mismo. Le erró feo. Eso no lo hace un traidor, ni significa que ahora trabaje para la troika.

Que es europeísta convencido y que su campaña se basó en que no saldría de Europa, nunca fue un secreto. Que Syriza es la unión de cómo 16 partidos y por lo tanto es muy plural, tampoco es ningún secreto.  Quién más sale perdiendo, después del pueblo griego, es Syriza que ya no es tan plural. Me parece que hicieron mal los que se fueron, deberían haberlo meditado más, perdieron todo el poder que tenían, leyeron mal el OXI. Hay que entender que Unidad Popular tampoco tiene un plan B aún, apenas tendrán algo en noviembre cuando hagan la conferencia europea por un plan B organizada por Mélenchon, Varufakis, Lafontaine y Fassina.

Es quizás por eso que UP no sacó ni 3% y quedaron fuera hasta del parlamento, una pena. En realidad su salida del euro no está respaldada sólidamente por un proyecto creíble. Proponen a la gente un salto al vacío, lleno de honor y gloria, pero a los más vulnerables les podría significar la asfixia. Posta, ¿alguien cree que la UE iba a dejar que Grecia se fuera del euro y le fuera bien? Por ello, la necesidad urgente del Plan B para Europa. Si el plan es serio y funcional, entonces se podrá presentar, e Incluso Syriza podría conducirlo. Pero hasta que no exista, no hay alternativa: no se puede salir del euro así nomás y en estas condiciones, con todo el poder económico y diplomático de la UE trabajando para tu fracaso. A primera vista parecía más fácil de lo que en realidad es. El euro es una prisión muy eficiente.

Creo que tanto Syriza como Unidad Popular comparten objetivos: quieren terminar con las políticas de austeridad, quieren gente decente y no ladrones en el gobierno, quieren trabajar para los más afectados; discrepan en estrategia.

Por eso entiendo perfectamente el voto de los griegos. Entiendo también la inteligencia oportunista de Tsipras para lograr gobernabilidad en función de su estrategia. Estrategia que  creo que consiste en ganar tiempo para que la correlación de fuerzas pueda cambiar en Europa, aplicar el memorandum con el menor costo posible, encontrando cómo operar en sus intersticios, apostar a la restructuración de la deuda pedida ya hasta por el FMI, y con ese alivio poder empezar a tibiamente mejorar las cosas, al tiempo que se va limpiando la indecible corrupción que hay por allá y la increíble evasión impositiva.

La situación de la gente seguirá tan terrible como ahora, pero la restructuración debería aliviar algunos aspectos.  Lamentablemente Syriza ya no será lo mismo (ojalá pudiera recomponerse).
Abogo porque ese plan B esté listo cuánto antes. Aunque ojalá que no tenga que ser aplicado porque la correlación en Europa haya ya cambiado. Estoy convencida que Tsipras actuará nuevamente apenas tenga un aliado, una pequeña posibilidad, volverá a dar batalla. Creo que eso es lo que votaron los griegos: a alguien que está dispuesto a pelear aunque pierda. Porque además, si bien tendrá que aplicar el memorandum, simbólicamente no es lo mismo aplicarlo convencido y mintiéndole a la gente acerca de las bondades del neoliberalismo, que hacerlo bajo amenaza y bajo protesta expresa.
Es por eso que también entiendo la adhesión de Iglesias.

Dicen que se aprende más en las derrotas que en las victorias, y que no hay victoria que no se haya construido sobre alguna derrota previa. ¿Qué se saca entonces de bueno de todo esto? Creo que Grecia fue la chispa que encendió la pradera y así lo verá la historia. Para el pueblo griego no habrá cambios significativos a corto plazo, y si bien esta derrota significa un revés a corto plazo para las fuerzas de izquierda (podemos cayó en las encuestas tras el memorandum), se operó un cambio de conciencia en el pueblo europeo y eso es calve.

Grecia desenmascaró al sistema dejando al desnudo la dictadura en la que viven, exhibiendo la violencia con la que se ejerce el poder económico alemán con la complicidad de las oligarquías nacionales. Esto, de formas sutiles pero profundas, cambia la mentalidad de la gente, esta toma de conciencia indigna, moviliza y en un mediano plazo altera las cosas. Me pregunto si un fenómeno como Corbyn hubiera existido sin ese salto de conciencia.

Si la izquierda gana en Portugal o Irlanda, las cosas no serán muy diferentes, son pequeñas naciones sin fuerza alguna, pero si gana en España, ya es otra cosa; a la cuarta economía de la zona no se la trata igual, y menos si ya existe un plan B. Imaginemos por un instante que se logran victorias en esos países, todos junto a Grecia pueden formar un frente con una correlación de fuerzas mucho menos desfavorable. Es difícil, pero no imposible.


En un par de años todo puede cambiar. La aceleración de la historia es evidente. "Hay décadas donde nada pasa; y semanas donde pasan décadas" decía Lenin. ¿Quién hubiera dicho una semana

atrás que los mismos que construyeron el socio liberalismo con Blair a la cabeza, lo estuvieran enterrando hoy? ¿Quién hubiera imaginado hace un par de meses que en EEUU siquiera existiría un candidato como Sanders y menos aún que estaría teniendo ese grado de éxito? Esto no quiere decir que vayan a ganar de inmediato, pero son catalizadores primarios de ese cambio de conciencia que comienza a operarse y pueden llegar a a obligar a sus respectivos gobiernos a adoptar otras posiciones. Creo que la apuesta de Tsipras de ganar tiempo ante la inexistencia de un plan B, al final no era tan inconducente como pensé en un principio...


Sólo la historia dirá.
lunes, 21 de septiembre de 2015

LA REVOLUCIÓN ÉTICA QUE MATÓ AL POSMODERNISMO Y A LA SOCIALDEMOCRACIA

Hace más de un año comenzaba a publicar en el blog algunas notas con un claro objetivo: Por un lado mostrar y fundamentar cómo y por qué la socialdemocracia estaba muerta y por otro, el peligro que entrañaba para el FA continuar aferrado a ese cadáver.  Los invito a repasar esas notas más temprano en este  blog, sobre todo http://ciudadanamiradapolitica.blogspot.com.uy/2014/03/la-socialdemocracia-y-su-hija-la.html También en los últimos párrafos de aquí: https://www.vadenuevo.com.uy/index.php/the-news/2921-58vadenuevo04 de Vadenuevo del 2013.


Allí intentaba demostrar los errores constitutivos de esa ideología progresista e informar sobre los primeros síntomas que se veían de su fallecimiento.

Cuando comencé a publicar esas notas aún no había nacido Podemos aunque sí estaba fulgurante el movimiento indignado, ni Syriza sacaba más de 18% en las elecciones griegas y el francés Mélenchon sacaba 11%, ni había sido elegido un papa como Francisco. Mucha agua ha pasado bajo el puente. Las irrupciones en la escena de Corbyn y de Sanders, la victoria de Syriza y las victorias de Podemos en las grandes ciudades españolas no solamente vienen a confirmar el diagnóstico de hace un año y medio sino que muestran que el proceso se ha acelerado vertiginosamente.

En algunas de aquellas notas me permitía asociar el escenario político con el posmodernismo como etapa civilizatoria y sugería que quizás estuviéramos en el comienzo del fin de esa etapa. Los acontecimientos de este año y medio sustentan esa idea.  Que Corbyn y Sanders se declaren socialistas va exactamente en el sentido de atar lazos con la historia, con los "grandes relatos" que los posmodernos hubieran querido ver muertos.

En vano los medios acusan a Corbyn en UK de ser "pasado de moda", de ser un "dinosaurio", que trae ideas pasadas y perimidas. Es como si aquellos que estaban confortablemente instalados en la era posmoderna no pudieran asumir que quienes parecen ya gastados y perimidos son sus propios discursos. De momento navegan en la negación.

Parece imposible presumir hoy si Sanders o Corbyn podrían ganar, todo parece indicar que en países tan conservadores como UK y EEUU es muy improbable… (Bueno, de los ingleses en realidad, cualquier cosa es esperable, tanto en un sentido como en otro). Sin embargo y más allá de eso, es evidente que el mundo ha cambiado. Y es que cuando hay cambios importantes en latitudes periféricas es una cosa, pero cuando hay cambios en los países centrales, evidentemente es otra cosa.

¿Qué tienen en común todos estos movimientos? Decencia. Rectitud moral. La voluntad de construir un nuevo "sentido común". Todos hablan de recuperación democrática frente a un sistema oligárquico que ha cooptado el sistema político. El principal enemigo es en todos los casos la corrupción, la codicia extrema, la insolidaridad, el egoísmo. Todos tienen una estrategia común: no aceptar financiamiento de bancos ni corporaciones para una vez en el poder, no estar atados a compromisos con ellos.   

En ningún caso hablan de proletariado o de vanguardia revolucionaria, hablan de la "gente común", de los "trabajadores", no hablan de nociones como "intereses de clase" sino de "interés general". Y todos los casos sin excepción hablan de ecología. Todos defienden el marxismo, ninguno el leninismo ni la dictadura del proletariado. De alguna forma, todos coinciden con Marx en el diagnóstico, pero ninguno en el tratamiento. El enemigo jurado no es la burguesía sino la oligarquía. También comparten otros enemigos como la OTAN y la beligerancia en general.

Todos proponen terapias de choque de tipo keinesiano pero agregándole el factor de la democratización político social como engranaje fundamental. La democracia en boca de ellos no es votar, sino una participación activa, no solo en campaña sino como una actitud social permanente. Pretenden co-responsabilizar al pueblo en la conducción política a través de diferentes mecanismos que tienen que ver con asambleas ciudadanas pero en donde el ciber espacio ocupa un lugar tan central como la plaza pública.

Los une la crítica al capitalismo pero no meramente como una declaración de principios, ni centrados en abstracciones como la explotación del hombre por el hombre, sino en aspectos extremadamente concretos como el carácter depredador del mismo que acabará con nuestro ecosistema, como la especulación financiera e inmobiliaria, como las privatizaciones de la salud y la educación. Los une la voluntad de renacionalizar servicios esenciales porque ya han visto a través de años de experiencia que lo privado no funciona para la mayoría de la gente, y porque en una sociedad del sálvese quien pueda, se salva apenas el 1%.

No pretenden derrocar al capitalismo, pretenden controlarlo, ponerle mordaza y cadena, como a una bestia a la que no se puede matar, pero sí controlar.
¿En qué se diferencian pues de la socialdemocracia? En que mientras la socialdemocracia pretendía ser un capitalismo de rostro amable redistribuyendo el fruto del crecimiento, estos de ahora ya saben que con eso no basta. Que por un lado no puede haber crecimiento permanente a cambio de la explotación de los recursos naturales sin medida, que tampoco puede haber crecimiento a costa del empobrecimiento de los países vulnerables, y sobre todo que hay que apuntar a redistribuir el capital acumulado por los billonarios.

Pero de todas formas, al haber fallecido la socialdemocracia hace décadas, transformada en socio liberalismo, al haber fallecido las izquierdas comunistas bajo el peso de los restos del muro de Berlín, estos de ahora vienen a ocupar ese espacio vacío: el espacio del amor al prójimo, de la lucha por la justicia social, de la utopía bien entendida, de la esperanza en un mundo mejor.  
Todas esas nuevas izquierdas sin haberse puesto previamente de acuerdo, comparten diagnósticos y objetivos, pero sobre todo, comparten valores morales que tras décadas de posmodernismo, de "hacé la tuya", parecían perimidos.

La victoria de Corbyn en el laborismo, más allá de su posible triunfo en las generales o no, (para las que faltan añares), es el velatorio y entierro de la "tercera vía", de esa socialdemocracia convertida en socio-liberalismo. Es justamente en Inglaterra donde nació y es justamente allí donde debía morir.

Moraleja: Cuando veas las barbas de tu vecino arder… Los gobiernos del FA que han estado dirigidos ininterrumpidamente por esos sectores socio liberales, deberían empezar rápidamente a sacar cuentas y enderezar el rumbo, porque es muy peligroso andar abrazado a muertos, a riesgo de convertirse en zombi.